- Ventajas del embolsado.
- Protección de la fruta: El embolsado protege los racimos frente a rozaduras producidas en campo (por viento, granizo o maresía) y durante el corte y transporte al empaquetado, lo que aumenta la calidad final del fruto.
- Mejora del rendimiento: Contribuye a incrementar el peso del racimo, gracias a un llenado más uniforme.
- Mejora de la calidad: Favorece una mayor uniformidad en el llenado, obteniendo frutos más homogéneos y de mejor presentación.
- Fruta más limpia: Reduce la presencia de negrilla, obteniéndose una fruta más limpia y, por tanto, de mayor calidad comercial.
- Medidas previas antes de embolsar.
- Es conveniente que el racimo esté limpio, eliminando los restos del desflorado y los dedos que presenten síntomas de ahongado.
- Siempre que se vayan a utilizar bolsas, se debe aplicar un tratamiento fitosanitario previo para prevenir la aparición de plagas.
- ¿Cuándo se debe poner la bolsa?
- Lo recomendable es colocar la bolsa a partir de la cuarta semana después de la parición. Sin embargo, el momento exacto puede variar según las condiciones de la finca y la época del año.
- Embolsar demasiado pronto implica que la fruta permanecerá muchas semanas cubierta antes del corte, lo que puede aumentar el riesgo de ataques de cochinilla o araña roja, ya que los productos fitosanitarios son de contacto y tienen una persistencia limitada.
- Por otro lado, mantener la fruta embolsada durante más tiempo también ofrece ventajas, como una mejor protección frente al viento y una menor incidencia de la negrilla.
- En consecuencia, la decisión sobre el momento de embolsar debe tomarse valorando las condiciones específicas de cada explotación y el manejo fitosanitario disponible.
- ¿Cómo se debe poner la bolsa?
- El extremo superior debe atarse lo más herméticamente posible al tallo del racimo, con el fin de dificultar la entrada de cochinilla (“pulgón” o “mángara”).
- El extremo inferior se recomienda dejarlo semiabierto para evitar acumulaciones de agua, sujetándolo con la estaquilla o realizando un nudo suelto, lo que ayuda a prevenir roturas por el viento.
- Es importante proteger la piña de la radiación solar directa, arqueando una o varias hojas (preferiblemente sin romperlas para evitar su desecación) sobre el frente expuesto, incluso cuando se utilicen bolsas plateadas, que ya ofrecen cierta protección.
- Existen varios tipos de bolsas, pero las más recomendables son aquellas con numerosos orificios de 5 mm de diámetro o menos, preferibles a las microperforadas (las piñas evapotraspiran intensamente, sudan mucho y aumenta el riesgo de hongos) y a las de orificios grandes (de casi 1 cm), que reducen la eficacia del embolsado.
Contacte con el técnico de su zona y resuelva cualquier duda sobre el manejo del embolsado.
CUPALMA
Al servicio del agricultor.